Evento en Sanlúcar de Barrameda
Comenzamos el día temprano y con muchas ganas e ilusión.
El jueves 16 de febrero era un gran día para el Club Tom Collins. Íbamos a visitar las Bodegas Barbadillo en Sanlúcar de Barrameda junto con más de 50 empresarios andaluces, con muchas ganas de compartir, aprender y hacer negocios juntos.
Comenzamos el día
Hacemos la salida desde Sevilla temprano, rumbo a Sanlúcar de Barrameda con el siguiente programa:
* Llegada a Sanlúcar para visitar y degustar vino en Bodegas Barbadillo.
* Almuerzo en El Real Club Náutico de Sanlúcar de Barrameda
* Posterior networking en las instalaciones del Real Club Náutico
* Vuelta a casa.
Bodegas Barbadillo
Nos sumergimos en la esencia de Bodegas Barbadillo y sobre todo nos llama a atención su historia como empresa familiar.
Todo comienza en 1821, cuando Benigno Barbadillo y Ortigüela (originario de Covarrubias, Burgos), acompañado de su primo Manuel López Barbadillo, vuelve a España tras haber hecho fortuna en México y tras decretarse la independencia azteca del imperio español.
Se instala en Sanlúcar de Barrameda y adquiere su primera bodega, El Toro, paradigma de la arquitectura popular andaluza y origen de Barbadillo.
Benigno imprimió un estilo propio con la obsesión de ofrecer vinos y excelente calidad. Bajo su gestión la bodega comenzó a distribuir rápidamente vinos a diferentes puntos de España, y exportó las primeras botas de Jerez a Reino Unido y América.
el año 1827 representó un hito para la bodega, ya que envió sus primeras botas de manzanilla a Philadelphia. El éxito fue tal, que meses después Barbadillo lanzó al mercado «Pastora», la primera y entonces única manzanilla embotellada del mundo.
Benigno falleció en 1837 y su primogénito Manuel, tomó las riendas del negocio y en 1854 constituyó formalmente la empresa como se conoce a día de hoy.
Es una bodega 100% familiar y una de las empresas familiares más antiguas de España.
La Cata
Visitando el museo de la Manzanilla y recorriendo las bodegas, entendimos la esencia de una Manzanillas y los vinos del Marco de Jerez como una forma de vida, un muncho y una cultura.
Tras degustar manzanillas y jereces, también aprendimos a apreciarlos con nuevas connotaciones que antes no habíamos tenido posibilidad de experimentar.
Networking y almuerzo
Nos trasladamos al Real Club Náutico de Sanlúcar, donde almorzamos en el estupendo Restaurante «La Isabela» sito en los bajos del Club y degustamos lo mejor de la gastronomía sanluqueña, dando lugar al posterior networking.
Como siempre, de forma distendida, ociosa y forjando lazos de confianza mutual, se desarrolló la última parte del evento antes de retomar el camino de vuelta a casa, habiendo aprendido varias cosas:
1.- Una gran historia empresarial y familiar, inspiradora para muchos de los empresarios asistentes.
2.-Una desconocida cultura del vino que ahora apreciamos desde otras perspectivas.
3.- A realizar networkings con otra visión y forma de hacer las cosas.
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